Me aproximé a la barra del bar tras esperar lo justo, me pedí lo que puede verse en la foto.
comí en la terraza porque la temperatura a la sombra de los árboles era muy agradable con el vientecillo que corría.

Compartí algo de mi comida con un amigo de 4 patas que me hice, jeje, y después del cafecito de rigor, aboné la cuenta y me dispuse a continuar con mi camino que discurriría por la N-111 hasta el desvío de "Villoslada de Cameros" donde debería desviarme a la derecha. Eran poco más de las 16h cuando partí con mi montura.
Al salir de "Villanueva de Cameros" regresé sobre mis pasos hasta el cruce próximo a la fábrica embotelladora y proseguí con paso lento (porque había un repecho de un par de kms), aunque firme y seguro.
Continué por la carretera hasta llegar al cruce hacia Villoslada sin ninguna incidencia, y admirando la belleza del paisaje que iba atravesando. Cuando tomé el desvío, el asfalto pasó a ser algo más rugoso e irregular, pero pese a esto, pronto llegué a Villoslada. A la salida del pueblo había unas instalaciones municipales que contaban con una piscina, donde algunas personas, en su mayoría mujeres de buen ver, disfrutaban de los rayos de sol y/o del agua. La verdad es que algo de envidia me dieron.
Sin embargo, apenas aminoré la marcha y proseguí pedaleando animosamente por los contínuos toboganes de la carretera que siempre picaba hacia arriba. A mi llegada a "Montenegro de Cameros" me encontraba totalmente sediento tanto por el calor como porque el agua de mi bidón estaba demasiado caliente y no resultaba agradable su consumo. Por ello, me detuve en el único bar existente en el pueblecillo y me tomé una Coca-Cola. También aproveché para rellenar el bidón y descansar lo necesario antes de enfrentarme con mi siguiente desafío, que no era otra cosa que la ascensión al puerto de Santa Inés. El puerto consistía en algo más de 12kms de subida en la que se corona a 1753mts de altitud.
Empecé a subir cuando el reloj marcaba las 18.00h y no alcancé la cima del puerto hasta las 20.15h. Durante la ascensión, tuve que detenerme en numerosas ocasiones puesto que había rampas realmente exigentes y contaba con pocos tramos de descanso.
La ascensión se me hizo interminable y en varias ocasiones estuve a muy poco de darme por vencido y rendirme ante la dureza del puerto. Sin embargo conseguí alcanzar la cima cuando el sol estaba empezando a ocultarse y con el viento bastante frio, al menos para mi cuerpo que estaba empapado por el sudor del esfuerzo de la subida.
Debido al frío reinante, me detuve lo imprescindible y me lancé por el descenso del puerto por la carretera que se encontraba en obras de mejora y ensanchamiento del firme. Esto me obligó a tomarme la bajada con precaución ya que muchos tramos carecían tan siquiera de asfalto.
Tras realizar la mayor parte del descenso, me dediqué a buscar un lugar donde pasar la noche puesto que comprendí que dada la hora que era no iba a tener posibilidad para llegar a la Laguna Negra, como era mi intención.
Pero presintiendo que la noche se me habría echado encima antes de haber sido capaz de llegar a la misma, localicé un buen lugar en el bosque donde decidí pasar esa noche.

Compartí algo de mi comida con un amigo de 4 patas que me hice, jeje, y después del cafecito de rigor, aboné la cuenta y me dispuse a continuar con mi camino que discurriría por la N-111 hasta el desvío de "Villoslada de Cameros" donde debería desviarme a la derecha. Eran poco más de las 16h cuando partí con mi montura.
Al salir de "Villanueva de Cameros" regresé sobre mis pasos hasta el cruce próximo a la fábrica embotelladora y proseguí con paso lento (porque había un repecho de un par de kms), aunque firme y seguro.
Continué por la carretera hasta llegar al cruce hacia Villoslada sin ninguna incidencia, y admirando la belleza del paisaje que iba atravesando. Cuando tomé el desvío, el asfalto pasó a ser algo más rugoso e irregular, pero pese a esto, pronto llegué a Villoslada. A la salida del pueblo había unas instalaciones municipales que contaban con una piscina, donde algunas personas, en su mayoría mujeres de buen ver, disfrutaban de los rayos de sol y/o del agua. La verdad es que algo de envidia me dieron.
Sin embargo, apenas aminoré la marcha y proseguí pedaleando animosamente por los contínuos toboganes de la carretera que siempre picaba hacia arriba. A mi llegada a "Montenegro de Cameros" me encontraba totalmente sediento tanto por el calor como porque el agua de mi bidón estaba demasiado caliente y no resultaba agradable su consumo. Por ello, me detuve en el único bar existente en el pueblecillo y me tomé una Coca-Cola. También aproveché para rellenar el bidón y descansar lo necesario antes de enfrentarme con mi siguiente desafío, que no era otra cosa que la ascensión al puerto de Santa Inés. El puerto consistía en algo más de 12kms de subida en la que se corona a 1753mts de altitud.
Empecé a subir cuando el reloj marcaba las 18.00h y no alcancé la cima del puerto hasta las 20.15h. Durante la ascensión, tuve que detenerme en numerosas ocasiones puesto que había rampas realmente exigentes y contaba con pocos tramos de descanso.
Debido al frío reinante, me detuve lo imprescindible y me lancé por el descenso del puerto por la carretera que se encontraba en obras de mejora y ensanchamiento del firme. Esto me obligó a tomarme la bajada con precaución ya que muchos tramos carecían tan siquiera de asfalto.
Tras realizar la mayor parte del descenso, me dediqué a buscar un lugar donde pasar la noche puesto que comprendí que dada la hora que era no iba a tener posibilidad para llegar a la Laguna Negra, como era mi intención.
Pero presintiendo que la noche se me habría echado encima antes de haber sido capaz de llegar a la misma, localicé un buen lugar en el bosque donde decidí pasar esa noche.


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